La ostomía en tiempos del coronavirus (#2): carta de una ostomizada mallorquina.

Como os decía en la noticia anterior, la ciudadanía española está viviendo uno de sus momentos más difíciles en nuestra Historia reciente por causa del coronavirus (Covid-19), que ha forzado al Gobierno de la Nación a declarar el Estado de alarma, que nos obliga al confinamiento forzoso en nuestros domicilios para detener el avance de la pandemia.

Desde nuestra Asociación de Ostomizados de Castilla – La Mancha hemos querido recoger algunos testimonios que reflejen el confinamiento forzoso desde la óptica y singularidad de nuestro colectivo de personas ostomizadas.

A continuación os invito a leer el artículo escrito por Yolanda Fernández de Dios, mallorquina y Presidenta de ABACCO, la Asociación Balear de Crohn Colitis y Ostomizados:

REFLEXIONES CONFINAMIENTO COVID-19.

      Ya llevamos tres semanas de confinamiento general de toda la población y escuchamos términos como soledad, angustia, depresión, higiene, contagio… términos que no estaban presentes en nuestro día y en poco  más de 15 días, los tenemos grabados en nuestra mente. Nos preocupan nuestros mayores y los llamados “grupos de riesgo” y algo muy importante, nos  ponemos “en el lugar de”, en el lugar de sanitarios, en el lugar de las fuerzas de seguridad del estado, trabajadores esenciales, en el lugar de pacientes crónicos, en el lugar de los niños y niñas autistas y lo que supone un confinamiento para ellos…

      El miedo, la inseguridad, la falta de higiene y condiciones de los baños, e definitiva la falta de baños adaptados o el poder acceder de forma urgente, hace que muchas personas ostomizadas  se aislen socialmente o “tengan miedo” a viajar por no encontrar ese baño adecuado para el vaciado de la bolsa o ante una fuga de la misma. Que decir de las personas con enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn, Colitis ulcerosa,…) con un n° de deposiciones diarias muy elevadas (más de 10 en muchos casos).

      Necesidad de baños para “normalizar” su día a día y romper ese miedo, ese aislamiento social. Pero, esta necesidad, no es sólo una cuestión personal, es una cuestión de higiene  para toda la población ya que,  en muchos casos, la persona ostomizada por ejemplo, para vaciar su bolsa se ve obligada a colocarse de rodillas delante del vàter (posición muy poco cómoda ni higiénica) o salpica de forma involuntaria y que, por mucho que lo limpiemos, las bacterias quedan ahí para el resto de la población.

      Son más de 100.000 personas ostomizadas en nuestro país y la cifra aumenta  a más de 200.000 pacientes crónicos con enfermedad inflamatoria intestinal.

      Quizá sea un buen momento para pensar en colectivos como las personas ostomizadas o en los pacientes  de Enfermedad inflamatoria intestinal, ponernos en su/nuestra piel y pensar que, cuando solicitamos esos baños adaptados, ese acceso urgente a un baño, no lo hacemos por capricho, lo hacemos por todos los que sufren aislamiento social, miedo,  y por higuiene personal y de toda la población.

      Aprendamos de las situación tan dura que estamos viviendo y reflexionemos.

Yolanda Fernández de Dios. Presidenta ABACCO. Asociación Balear de Crohn Colitis y Ostomizados.